Puesta e incubación de los huevos

La hembra suele poner entre 3 y 5 huevos, normalmente uno por día. Para sincronizar la incubación, es recomendable sustituir cada huevo real por un huevo de plástico conforme son puestos. Una vez finalizada la puesta, se vuelven a colocar los huevos naturales para dar comienzo a la incubación, que dura aproximadamente entre 13 y 16 días dependiendo de la temperatura y clima.

Este método mejora la eclosión, ya que las crías nacen casi al mismo tiempo.

Durante esta etapa los canarios machos alimentan a las hembras, es fundamental ofrecer un complemento alimenticio o pasta de cría con alto contenido en proteínas, aminoácidos, vitaminas y minerales. Este alimento puede complementarse con verduras frescas, frutas, germinados, minerales y probióticos, los cuales aportan los nutrientes necesarios para mantener un excelente estado físico de las aves.

Una alimentación equilibrada no solo favorece el desarrollo adecuado de los huevos, sino que también ayuda a garantizar una correcta alimentación de las futuras crías durante el período de incubación y los primeros días de vida. Además, el aporte nutricional adecuado fortalece el sistema inmunológico y mejora el rendimiento reproductivo de la pareja.

Para comprobar si el huevo es fértil hay dos métodos; uno visualizar la textura ligeramente rugosa y cambio de color y la otra por medio de lampará de luz suave donde podrá observar si hay presencia de venas o mancha embrionaria.

Durante este periodo no se debe evitar manipular excesivamente el nido, ya que esto puede generar estrés en las aves y provocar el abandono de los huevos o de las crías.

Crianza 

Los polluelos nacen sin plumas y totalmente dependientes de sus padres, por lo que es recomendable utilizar complementos alimenticios y/o pastas extruidas, solas o humedecidas, ya sea combinadas con verduras, germinados, algunas frutas y pigmentos en caso de apoyar la coloración del ave.

Esto favorece que los padres alimenten adecuadamente a los polluelos, manteniendo pasta fresca disponible de 2 a 3 veces al día. De esta manera se contribuye a un crecimiento saludable, mejor desarrollo y fortalecimiento de las crías durante sus primeras etapas de vida.

Es importante mencionar que los complementos o pastas extruidas para la etapa de cría contienen proteína de origen vegetal y animal, además de vitaminas, minerales, aminoácidos y probióticos, lo que las convierte en un alimento altamente nutritivo y de fácil aprovechamiento para las aves durante el crecimiento de las crías.

Si se tienen aves con genética de factor color, es recomendable continuar durante esta etapa con la pigmentación de los polluelos mediante complementos alimenticios específicos. Estos pueden contener cantaxantina, betacaroteno o luteína, dependiendo de la línea genética seleccionada y de la intensidad de color deseada.

También es aconsejable incorporar fuentes de grasa saludable como semillas de niger, linaza o cáñamo, así como aceite de germen de trigo, rico en vitamina E. Este nutriente ayuda a retrasar la oxidación de los pigmentos y favorece una mejor fijación del color en el plumaje.

De igual manera, se recomienda el uso de un protector hepático, ya que el hígado es el órgano encargado de metabolizar los pigmentos antes de que pasen al torrente sanguíneo y posteriormente se depositen en las plumas. Mantener una adecuada función hepática contribuye a una pigmentación más uniforme y al buen estado general de las aves durante su desarrollo.

Los polluelos comenzarán a pigmentarse aproximadamente a partir de los 45 días de nacidos; sin embargo, en aves intensas o recesivas, la pigmentación puede iniciarse incluso antes de la puesta, desde el comienzo de la etapa reproductiva.